La visión de Wellness Nursing Home es elevar la calidad de vida de nuestros adultos mayores a través de un servicio de excelencia, liderado por profesionales de la salud altamente capacitados. En nuestras instalaciones, fusionamos profesionalismo con calidez y respeto hacia los residentes. Cultivamos un entorno que fomente una vida activa, proporcionando cuidados e incentivos personalizados para satisfacer cada necesidad, alentando hábitos sociales y fortaleciendo los lazos familiares. Estos principios fundamentales son la piedra angular que guía nuestra conducta y define nuestra identidad.
Basándonos en la teoría de Albert Dunn, quien propuso que el bienestar va más allá de tener buena salud y destacó la necesidad de adoptar un estilo de vida para potencializar el estado mental, físico y espiritual. De esta manera buscamos un equilibrio de las siguientes seis dimensiones:
Bienestar físico:

Realiza una valoración integral del residente y establece las pautas de cuidado.

Elabora un plan de alimentación considerando el estado de salud del residente de acuerdo con su patología y sus gustos.

Establece diversas actividades de acuerdo con las posibilidades de cada persona que le permita rehabilitarse de la manera más adecuada a sus necesidades.

Bienestar emocional:
Trabajamos con Licenciada en psicología a través de actividades lúdicas con el propósito de reconocer y aceptar las propias emociones, así como también la habilidad para manejar la frustración, el stress y su manifestación, ser bueno y comprensivo con uno mismo para poder serlo con los demás.

Bienestar social:
En Wellness fomentamos el aspecto social realizando actividades y talleres para favorecer la integración de nuestros residentes, y de esa manera estimularlos a una buena y saludable vida en relación.

Bienestar espiritual:
Es importante que cada persona identifique un propósito y un significado de su existencia, esto lleva a adquirir un sentido de trascendencia. El adulto cuando se siente importante se siente vivo, pleno y esto tiene que ver con el sentido más profundo de la vida.

Bienestar intelectual:
Esta dimensión va de la mano con la actividad física; el cerebro debe recibir estímulos que le permitan resolver problemas, crear, aprender, etc. No hay bienestar en actividades rutinarias sin dar oportunidad al que hacer como ser humanos y pensar por sí mismo. Nuestros talleristas realizan actividades para fomentar el pienso a través de juegos que estimulan el sistema cognitivo considerando las posibilidades de cada residente.

Bienestar ocupacional:
Así como sabemos que el trabajo es un medio para la realización y el enriquecimiento personal, nos proponemos elegir de manera personalizada una labor que sea coherente con los gustos y valores personales con el fin de desarrollar habilidades que fomenten la evolución personal.
